EVALUACIÓN
En función del paradigma la evaluación centrada en los objetivos es la más adecuada porque evalúa cuantitativamente los contenidos y los métodos en función de los objetivos. También se realizará una evaluación participativa que sirve de oportunidad de reflexionar sobre el pasado para tomar decisiones sobre el futuro tanto para los beneficiarios del proyecto como para los que lo imparten. Los beneficiarios del proyecto hacen evaluación de forma intuitiva e informal. Los que imparten el proyecto se encargan de orientar, no dirigir, la evaluación. Este tipo de evaluación ayuda a la organización y la expresión de preocupaciones e intereses por parte de los beneficiarios hacia los instructores del proyecto.
En función del propósito la evaluación es sumativa (de resultado o de impacto), ya que se realiza la final de la aplicación del proyecto y se usa para emitir juicios sobre el mismo y su justificación. Tiene como propósito certificar la utilidad del programa. Por lo tanto, permite establecer y verificar el alcance de los objetivos y metas propuestos.
En función de la perspectiva temporal el tipo de evaluación sería ex-post porque se basa en el análisis de los resultados logrados una vez que el proyecto se pone en marcha, para medir el grado de cumplimiento de los objetivos propuestos y así permite actualizar las metodologías o efectuar las correcciones para perfeccionar el proyecto.
En función de de los evaluadores el tipo de evaluación es interna, ya que se lleva a cabo por los propios integrantes del proyecto. Por lo tanto, se llevará a cabo una autoevaluación porque los se evalúan su propio trabajo, por lo que los roles de evaluador y evaluado coinciden en las mismas personas. Los beneficiarios mediante la autoevaluación pueden reflexionar y tomar conciencia de sus propios aprendizajes y de los factores que en ellos intervienen. Además en la autoevaluación se contrasta el nivel de aprendizaje con los logros esperados, detectando los avances y dificultades y tomando acciones para corregirlas, haciendo que los beneficiarios del proyecto aprendan a valorar su desempeño con responsabilidad. Este tipo de evaluación se realizará a través de un cuestionario semi-estructurado, previamente elaborado, en el que valoren el grado de satisfacción con las actividades realizadas así como con las personas que las impartieron, mediante una escala numérica del 1 al 5 (donde el 1 es el mínimo y 5 el máximo grado de satisfacción obtenida).
En función de las fases o contenidos se realizará una metaevaluación, es decir, la evaluación de las evaluaciones. Se centra en el aprendizaje que se extrae de las otras evaluaciones; en las mejoras posibles que salen de la evaluación; en el rigor de la evaluación; en la transferencia de contenidos, y en la ética, porque no es proceso técnico sino que tiene una vertiente moral. La forma más sencilla de llevarla a cabo sería través de un metaplan en el que todos los participantes expresen conocimientos adquiridos tras finalizar el proyecto, aspectos que más gustaron o llamaron la atención y opinión sobre las jornadas en general.
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